miércoles, 6 de junio de 2018

¿Hasta cuándo?

He comenzado a dormir al otro lado de la cama, en ambos lados al tiempo.
Era tu lugar en mi cama así no lo quisieras, así lo hubieses usado solo un par de veces y aunque conmigo, no en mi cama.
He comenzado a besar otros cuerpos.
Poner mis besos en tus lugares, hablarle a otros ojos con tu mirada.
He comenzado a tomar las manos de otras historias.
A escribir cuentos sin tu nombre, y a leer poemas para otros oídos.
Pero ¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo, mi fiel verdugo, será que podré soñar con otros ojos, otros labios... Otros abrazos?

sábado, 31 de marzo de 2018

Noche, que te cuelgas en la ciudad



Noche que te cuelgas en la ciudad 
oscureciendo cada rincón de la siniestra y falsa irreverencia
Funesta media noche
que apaga las ganas inhóspitas de vivir

Noche, que te cuelgas en la ciudad 
dándole minutos de fama al plástico citadino 
Noche que acompañas las infamias y el crimen
Dulce noche que te llenas de lujuria.

Noche que te cuelgas en la ciudad
Noche, matrona del miedo y aliada de la luna
Luna residente de una noche
cualquiera que abraza la soledad


Noche, que te cuelgas en la ventana 
y te acurrucas al lado favorito de la depresión
Noche cómplice de lo lúgubre y adictivo
Noche, de tantas estrellas como tristezas.

noche, traslucida noche,
espesa noche
Acompañada por artificiales luces metropolitanas
Noche, tan bella como oscura.

Madre de la tentadora oscuridad. 
Noche, que te cuelgas en la ciudad
a observar cómo vemos cuando vas y vienes
Noche, tan dueña de todos nosotros como la misma muerte.


domingo, 18 de marzo de 2018

Gracias

Gracias por no llegar.
Necesitaba sostener los trozos de mi corazón,
la última vez,
antes de soltar mi último suspiro,
con tu nombre.

Gracias por no sonreir.
Necesitaba pasar al menos una noche
sin pensar en tu sonrisa
y añorando que tus lagrimas supieran a mí.

Gracias por no intentarlo.
Necesitaba entender que,
no solo porque deseas,
incluso desde los huesos,
sucede.

viernes, 16 de marzo de 2018

Distración.

Tan así y tan lejos pareces eterno.
Te acoso desde la distancia para hacerme la que no te conozco, ignoras mi presencia;
te juras solo en ese instante,
perdido en la soledad de la multitud, 
eres extraño,
me pareces adorable, 
te miro como quien acaba de conocer el amor en el metro.
Me enamoro casi un poquito menos que cuando me miras a los ojos encantandome, 
buscas en qué ocupar tu atención sin saber que tienes toda la mía; no me queda más remedio que conservar mi distancia que será el tesoro de tu ambigua belleza, 
no hay duda, no quiero dañar la pefección de tu inmutable calma.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Ya le tomé práctica a perderte.

La felicidad me dejaba siempre solo.
Gonzalo Arango



Sin dolores de cabeza
ni horas mirando al techo antes de dormir.

Sin llamadas perdidas
ni textos sin enviar.

Sin un "te quiero a 0 cm de mi piel"
ni "buenas noches".

Sin azúcar en el tinto
ni la tarde de un jueves lluvioso.

Sin prórroga de sentimientos
ni escena en la esquina de cualquier barrio.

Sin llanto en el aeropuerto
ni abrazo de despedida.

Ya le tomé práctica a perderte, ambigua y mustia manera de quererte.




martes, 19 de marzo de 2013

Mentiras con ansias de café (fragmento II)

Aprendes a quedarte solo, a que ella no te llame.
aprendes a tener buenas noches, sin su "buenas noches"
te enteras que ella te quería unicamente, porque la querías
aún, sentado en el borde de la cama, tragandote las lágrimas
sabes que no va a volver;
La vas a llamar, y cuelgas.
Te dijo que te amaba porque estaba enamorada de tu manera de enamorarla.
No le gustas, no te quiere, no te extraña y eso no va a cambiar.
de cualquier manera, vas a seguir ahí, conectado en todos los chats,
con tu número de celular de siempre, y viviendo en el mismo lugar
solo para esperar a que ella se de cuenta que te lastimó,
pero que no importa con quien estés, siempre estarás para ella.
Te duele pensar que no las vas a tener más, o que todo fue mentira,
te sientes miserable pensando es que eres igual de remplazable a todos lo demas.



-Decides hacerle lo mismo a otra persona a ver si calma tu dolor- 

lunes, 11 de marzo de 2013

Y fuimos café.



Te estaba mirando bajo el árbol de esa biblioteca, yo leía, sin mal no recuerdo un libro de Kafka, y tú, en servilletas escribías lo solo te sentías hoy y cuánto le afectaba la lluvia a ese estado de animo tan de adolescente que tenías. No iba dejar de llover, no se necesitaba ser meteorólogo exitoso del noticiero de las 8 para notarlo, yo estaba viéndote ahí, triste y dejado, con un aspecto agudo... quería hablarte pero no me importaba lo suficiente lo que pasara con tu vida, así que decidí mandarte un café con 4 de azúcar a ver si te quitabas esa amargura de encima y me volteabas a ver con una sonrisa para que lograras importarme más.

-Mesero, llévele un café como uno de los míos al caballero de ahí.
-Con gusto señorita.
Y tú,  al ver lo que el mesero te decía no me arrojaste ni una mirada, claro para hacerte el interesante, lo sé.
Pero al probar ese café sonreíste de una manera única por la que valió cada gramo de ese azúcar que había gastado en ti, seguí leyendo para que no sintieras que te observaba y sentirte protagonista de mi tarde.
   ¿y qué hace una señorita tan sola enviándole cafés a desconocidos un día tan de lluvia?
  Para endulzarle la tarde caballero, se veía tan afligido que me compadecí de su miseria
  ¿Tan evidente es que andaba escribiendo notas suicidas en la servilleta de una panadería?
Lo suficiente para que alguien como yo lo note, además, ¿el caballero solamente hace preguntas?
  Pues si la señorita sola las responde, tal vez, ¿me deja devolverme el café?
  Pero si tiene buen azúcar sino, ni se moleste, puedo agitar el mío
No se afane por eso, es un sabor mesuradamente divino como para olvidarlo.

Y terminamos en mi apartamento sucio y desordenado confesándonos el amor que nos faltaba de hace años, y jurándonos curar esas heridas, terminé diciendo sátiras estúpidas después del amor y el sexo y tú terminaste sonriéndome y vistiéndote.
Ya me voy, dejó de llover
¿Solo te veré cuando llueva?
Solo me verás hoy.